Maternidad sin culpa ¿Se puede lograr?

Desde que te enteras que estás embarazada o incluso desde antes no me dejarán mentir que el primer sentimiento que te da justo después de esa felicidad absoluta que invade tu cuerpo es: la culpa: Culpa si la prueba de embarazo salió negativa, seguramente algo no estoy haciendo bien, o tengo un problema. Culpa si antes de saber que tenías a esa bolita de células dentro de ti te pusiste una borrachera de miedo o incluso si nada más te tomaste una cerveza. Culpa si cuando vas con el doctor te dice una lista infinita de cosas que debes o no comer y te das cuenta que oops, ayer te comiste un sushi y no sabias que estaba prohibido. Culpa si de repente se te olvido tomarte el ácido fólico ( a pesar de que llevas 3 meses tomándotelo sin parar) Culpa si hablas con tus amigas y ellas hacen las cosas completamente diferente a ti y te pregunta si cómo estás haciendo las cosas está bien o vas a ser la peor mamá del mundo.

No se porque, las mujeres en general tenemos un chip grabado en el cerebro de que debemos de ser perfectas, y si no lo somos debemos de sentirnos mal por ello. Esto va más allá de la maternidad, cómo hijas, como pareja e incluso como profesionistas tenemos un gen de la mujer perfecta dentro de nuestro ser. En cambio, para los hombres es mucho más sencillo entender que no son ni deben ser perfectos. Claro que la culpa no es de ellos, es de años de educación que hemos recibido a lo largo de la historia de nuestra sociedad.

Desde que comencé este camino de la maternidad, la realidad es que, a pesar de saber que no debía de sentirme culpable, lo sentí y muchas veces incluso lloré por ello. La realidad es que mi proceso no ha sido perfecto, subí más kilos de los que puedo contar con una mano, me he sentido frustrada y culpable más veces de las que puedo recordar y eso que no llevo ni la mitad del camino andado. Muchas veces la culpa que sentimos nos inhabilita a seguir adelante, a creer que todo va a estar bien. Si algo he aprendido estos últimos meses es que no importa como lo hagas o incluso que hagas si tu crees que es lo mejor para tu bebe, seguramente estás bien.

Tenemos que dejar de sentirnos culpables, de dejar de creer que todo lo que hacemos esta mal, porque les aseguro que el 99% de las veces no lo está. En lugar de juzgarnos y de compararnos con otras mamás a través de las redes sociales o incluso atacarnos directamente por hacer las cosas diferentes, deberíamos de ayudarnos y empoderarnos. ¿Qué importa si una mamá le quiere dar pecho hasta los 5 años a su bebé, o sólo los primeros 6 meses? ¿Qué mas da si duerme con su bebé en la cama o lo durmió en un cuarto separado desde el principio?

Dejemos a un lado los juicios y apoyémonos unas a las otras. Esa es la principal razón por la que cree este blog y espero que ustedes me ayuden. La culpa la sentimos todas en todo momento, pero si nos apoyamos y no nos sentimos solas poco a poco esa culpa va a ir tomando otra forma.

¿Ustedes de que se sienten culpables? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

Mis 10 consejos favoritos para criar a un niño feliz y sano (Según mi experiencia)

1. Rutinas y límites

Para que los niños se sientan seguros y tranquilos deben de saber que pueden confiar y depender de nosotros, para ello sirven las rutinas. No quiere decir que no puedan ser flexibles o que no pueda haber días en donde nos es imposible seguirlas, simplemente que el 90% de las veces las sigamos y que los niños puedan depender de ellas. Todos los niños desde muy pequeños necesitan límites, desde que están en la panza de mamá los conocen, tienen un espacio pequeño en donde ellos viven felices. Cuando nacen, para sentirse seguros necesitamos volver a poner límites ya sean imaginarios (Reglas) o físicos como una cuna. Si queremos que nuestros hijos crezcan sabiendo que a toda acción hay una reacción, es necesario que pongamos límites desde muy pequeños. Eso no implica que no puedan jugar o que no puedan hacer cosas, simplemente que hay un tiempo y un espacio para todo.

2. No evitar que los niños cometan errores o se lastimen

Aquí creo que es super importante aclarar que todo lleva contención. El hecho de que dejes que tu hijo se lastime no quiere decir que se rompa el pie, sino que también se tiene que raspar de vez en cuando y dejar que cometa errores para que aprenda. En la vida todos nos vamos a equivocar alguna vez, y cuando lo hacemos tenemos que saber que a pesar de que la regamos podemos salir de esa y no hundirnos. Esto es una habilidad aprendida y se llama resiliencia (capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro) si nosotros permitimos y les enseñamos a nuestros hijos a sobrellevar un fracaso u error en un futuro ellos van a poder superarlo, de lo contrario solo les va a ocasionar frustración cuando llegue el momento y no sepan que hacer. Al igual que si evitamos que sufran o se lastimen, es inevitable y en algún momento va a pasar, lo que debemos de hacer es enseñarles a lidiar con esos sentimientos.

3. No confundir castigo con disciplina

Cuando existe disciplina es una consecuencia de los actos, cuando se confunde con castigo implica sufrimiento. El que hagan algo mal los niños y tenga una consecuencia no implica sufrimiento, debemos de quitar esa connotación negativa al momento de imponer una consecuencia sobre un acto. El que tu hijo viva en miedo de hacer algo mal no es lo mismo a que viva queriendo tomar decisiones correctas, la connotación negativa puede llevar a ansiedad en cambio el verlo de manera positiva lleva a un cambio en su mentalidad.

4. Dejar de creer que por ser mamá o papá no puedes divertirte con tus hijos

El hecho de que seas la autoridad no implica que no puedas ser divertido y pasarla bien con ellos. Cuando un niño tiene un problema no te lo platica, trata de jugar contigo, si tu le quitas eso a tu hijo le estas truncando la habilidad de expresarse. Puedes ser regañón y estricto y también juguetón y divertido, siempre hay momentos para todo y el que tu hijo aprenda que hay una dualidad en tu personalidad le sirve para entender que el también la puede tener.

5. Ser cariñoso

Los niños SIEMPRE necesitan cariño. Ya sea que lo demuestres de manera física o se lo digas con palabras es necesario para ellos. Hay estudios que demuestran que el recibir abrazos diarios mejora tu salud de manera notable, no les quites esa oportunidad a tus hijos. Aquí si es de cada quien pero mucho antes de tener hijos yo platiqué con Derek de este tema y acordamos que aunque tuviéramos niños ellos siempre lo iban a saludar de beso y abrazo incluso de grandes.

6. Cuidar las cosas que les dices a tus hijos

No es lo mismo decir: “Te equivocaste” a “Eres un tonto”, las cosas que les decimos a nuestros hijos forjan no sólo su personalidad y su manera de reaccionar ante el mundo sino también su autoestima. Es super importante que midamos nuestras palabras y las reacciones que tenemos ante situaciones. No podemos reaccionar de la misma forma ante un descuido que ante una travesura o algo más grave. Tengamos un termómetro de cuando reaccionar de que forma y cómo lo vamos a resolver. Es importante que al igual que las rutinas los niños tengan una constancia en nuestras reacciones para crear niños seguros. Es necesario que ellos puedan leer nuestras reacciones para que puedan sentirse seguros cuando se equivocan, que no porque tienen un descuido vas a dejar de quererlos o matarlos. Cada acción tiene una reacción (o consecuencia) pero es importante que las acciones tengan siempre la misma consecuencia para generar esa seguridad.

7. Family Time

Para que un niño crezca seguro y con un autoestima alto debemos invertirle tiempo no sólo en su educación sino también en convivir con ellos. Durante la semana los horarios son complicados y por eso vamos a tratar de que pase el mayor tiempo posible con los dos papas, pero para eso está el fin de semana también. Durante la semana, ya les había platicado que Derek baña a Sebastián y es como su bonding time, y cuando el vaya al colegio Papá va a estar encargado de llevarlo y mamá de recogerlo. Así, el también tiene tiempo a solas con cada papá porque los niños son compleeetamente diferentes con cada uno de nosotros. Y los fines de semana se dedican a hacer actividades juntos los 3, ir al parque, al cine, al zoológico, etc.

8. Más libros y menos Ipads, tele, videojuegos etc.

Me acuerdo que de chiquita lo que más me chocaba era que me regalaran libros, pero poco a poco fui aprendiendo a quererlos y hoy en día es lo que más me hace feliz. Crecí viendo a mis papás leer en las noches y cargar con 4-5 libros cuando nos íbamos de vacaciones porque los devoraban. Cuando salíamos a desayunar los domingos la parada que no podía faltar nunca era a Gandhi a escoger cada quien algo que leer esa semana. Cuando me entere que estaba embarazada y me fui de baby shopping mi parada obligada fue una librería. Mi pobre esposo cargo 20 libros (De los gruesos y grandes) en la maleta de mano por mi obsesión jaja Hoy en día ya todo está en el Ipad y la tele, aunque no estoy en contra de eso, debemos de fomentar la lectura a los niños. La lectura genera conocimientos y cultura y aparte de eso ejercita nuestra memoria, imaginación y sobre todo creatividad. En las noches antes de bañar a mi bebé, le leemos un cuento, aunque suene ridículo y no nos ponga mucha atención porque apenas tiene 5 meses les sirve para crear hábitos.

9. Estar en contacto con la naturaleza

DIARIO, otra vez si no me entendieron DIARIO debemos de estar en contacto con la naturaleza para tener un desarrollo sano. Aunque sea salir a pasear al parque o estar con el perro de sus suegros, debemos de fomentar el contacto con la naturaleza para los niños. No sólo para generar una consciencia del entorno sino también para fortalecer su sistema inmunológico.

10. Valores

No hay frase más odiosa de los abuelitos o gente mayor que “Esta generación no tiene valores” y por muy insoportable que lo sea es la realidad. No me refiero a que volvamos a ser una sociedad cerrada e intolerante sino a enseñar valores fundamentales para que los niños se sepan desenvolver en la sociedad. Debemos de escoger 5-10 valores IMPRESCINDIBLES para nuestra familia y fomentarlos diario, digo 5-10 porque no vas a poder inculcar toooodos los valores con el mismo vigor por lo que te recomiendo que aunque les enseñes todos te centres en pocos que creas que son los más importantes para ti. Por ejemplo, en mi casa debe de existir la empatía y el respeto (Va de la mano con la tolerancia) yo no creo en que debemos de ser tolerantes, porque el tolerar algo es como si estuviera mal y nosotros tuviéramos que aguantarlo. En mi casa se cree en el respeto, a todas las razas, creencias, orientaciones sexuales, gustos etc.

¿Qué opinan? ¿Qué “reglas” de crianza para ustedes son las más importantes? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios

Besos,

Domenica

*Basado en los siguientes artículos*

*http://www.lovewhatmatters.com/boundaries-routines-and-early-bedtimes-13-habits-that-raise-well-adjusted-kids/

*http://www.lovewhatmatters.com/mentally-strong-kids-have-parents-who-refuse-to-do-these-13-things/

Mamá del siglo XXI

Antes de convertirme en mamá siempre dije que cuando me convirtiera en una me iba a llenar tanto que no iba a necesitar nada más. Una vez que me convertí en mamá de Sebastian y después de varios meses de dedicarme de lleno sólo a él me di cuenta que no era lo único que quería en mi vida. No porque no fuera lo suficiente, no porque no fuera gratificante ni un trabajo de tiempo completo, sino porque como mujer del siglo XXI siento que tenemos un chip y una necesidad de independencia y de realización profesional diferente.

Siento que como mujeres que estudiamos, que nos preparamos de manera profesional y que hemos trabajado antes de convertirnos en no sólo mamás sino también en esposas, creo que tenemos esa espinita de tener algo nuestro grabado en el ADN. Por eso siento que hay un boom tan grande de mommy bloggers, de “ladies” con negocios propios, de mujeres que día a día buscan algo suyo aparte de la maternidad. También reconozco que existe otro porcentaje (igual de grande) de mujeres que si quieren ser sólo mamás y les aplaudo, no me lo tomen como ataque ni mucho menos. Simplemente hablo de este porcentaje de mujeres que buscan realizarse de manera profesional de la mano de ser mamás.

Créanme que para mi también llegó como balde de agua fría el darme cuenta que una parte de mi (Ambiciosa y determinada) no estaba realizada con sólo ser mamá. Que todo eso que soñé no era suficiente para mí y me sentí super culpable. Me tarde muchas semanas y meses en aceptar que quería empezar el blog y que quería “trabajar”. Para mí mamá creo que fue aun más shockeante que iba a dedicarme a algo más que sólo ser mamá.

Cuando nos convertimos en mamás siento que una parte de nuestro ser se queda en pausa y creemos que esto va a durar toda la vida, que nuestros hijos nos van a necesitar siempre, que siempre vamos a estar cansadas, dedicadas al 100% al cuidado de nuestros hijos, y muchas no comprendemos que tarde o temprano ellos van a salir adelante, ellos ya cada vez nos van a necesitar menos y nosotras nos podemos quedar estancadas en este loop. Creo que por eso es tan importante tener no sólo una vida de pareja sana sino también una “vida profesional” sana. Y le pongo comillas porque no necesariamente es un trabajo de 8 am-8 pm o un negocio propio, sino encontrar algo que nos llene esa parte de nuestro ser. En mi caso, encontré eso en el blog. Hay otras mujeres que lo encuentran vendiendo cosas que hacen ellas, otras más planeando cosas y así hay mil y un opciones para todas las que lo quieran y deseen.

Este tema no es fácil, es sumamente complicado encontrar el balance perfecto entre la maternidad y ser una profesionista. En mi caso, ha sido complicado encontrar el balance entre no descuidar a Sebastian y poder dedicarle tiempo al blog. Aunque parezca fácil no lo es, a veces necesito enfocarme y escribir o ir a eventos y es difícil hacerlo sin llevármelo entre las patas. Apenas esta semana me cayó el veinte que no puedo ir a todos los eventos que quiero ir ni puedo estar 24/7 contestando correos y comments en redes sociales. Literal me tuve que poner un hasta aquí y centrarme en lo que realmente quiero y me importa en estos momentos. Platicando con Derek me di cuenta que ahorita necesito darle prioridad al tiempo que paso con Sebastián y a sus horarios y rutinas, que por mas que quiera no puedo ir a todos los eventos que quiero ni hacer todo lo que me piden, que aunque parezca que le estoy poniendo una pausa a mi blog que solo tengo que ir un poco más despacio.

Este estira y afloja es parte de lo que nos toca como mamás también, nadie les dice eso a los esposos al final del día. Pero también creo que esta dinámica en la que el hombre se dedica sólo al trabajo esta cambiando, ahora ves más esposos y papás que van a comer a sus casas para darles un break a las mamás y estar con sus hijos. En las juntas de papás de los colegios, ya no sólo van mamás sino que se ven a los dos papás ahí a pesar de que es a medio día o en la mañana. Poco a poco los hombres también comienzan a impulsar esta parte emprendedora de las mujeres de hoy en día. Cuando le propuse a Derek empezar mi blog lo primero que me dijo fue: “¿Y cuando seas super famosa que vamos a hacer?” jaja (Tiene mucha fe en mi, déjenlo jaja) pero nunca me trató de convencer de no hacerlo sino que desde el primer momento me apoyó. Hablando con amigas muchas me han dicho lo mismo que su esposo no solo acepta sino también las impulsa en este sentido, y otras muchas que su esposo no está de acuerdo en que trabajen. Estos cambios que está viviendo nuestra sociedad no son de un día para el otro y no todo mundo cambia al mismo ritmo, pero creo que hemos avanzado mucho en los últimos años.

También agregándole al tema es que la vida se ha encarecido muchísimo en estos últimos años, lo que para nuestros papás era regalado conseguir con un sólo sueldo hoy en día apenas se logra con dos. Ya existen miles de acuerdos y distribuciones de gastos del hogar y cada quien sabe lo que está dispuesto o no a aceptar. Hay parejas y familias en donde sólo el hombre paga los gastos, otras que se divide en 50/50, y así hay muchas combinaciones aceptables. Entonces a veces este tema de vida profesional no es por decisión propia sino también por necesidad, y eso no lo hace ni menos válido ni menos importante.

Cada una sabe lo que le llena el alma como muchas veces se los he dicho, el chiste es ser honestas con nosotras mismas y pensar en un futuro (lejano pero no tanto) sin hijos, porque algún día va a llegar. Pensar en las cosas que nos hacen felices y saber que tenemos más opciones que sólo ser mamás sino que podemos combinarlo y tener una vida de pareja y profesional.

¿Ustedes que piensan? ¿Cómo han encontrado este balance entre la vida de mamá y la profesional? ¿A alguien más le pasó como a mi en donde creyeron que solo ser mamás iba a ser suficiente y resulto que no? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

Las 10 cosas favoritas que cambiaron en mí cuando me convertí en mamá

1. Mi cuerpo

Todo mundo te lo advierte y te lo dice y te lo repite y ¿Sabes qué? Yo no lo creí hasta que lo viví. No se si cambia para bien o para mal, si te gusta o no tu nuevo cuerpo pero la realidad es que si cambia y cañón. La panza no es tan firme como antes, las boobs (En mi caso) se hicieron mil veces más chiquitas y necesitan más apoyo para estar donde estaban antes jaja. El pelo, la cara, hasta mi cadera. Todo cambió. Aunque ahorita estoy mucho más flaca y tengo mejor cuerpo les juro es diferente. Pero si les digo la verdad, me gusto más ahorita pero si me costo ehhh y mucho.

2. Mi nombre

Ya no soy Domenica a secas, soy Domenica la mamá de Sebastián. Y en muuuuchos casos ni siquiera el Domenica se saben. Ya pasas a ser como pertenencia de alguien, ya no te conocen por ti sino por tu hijo. Y lo peor es que ni siquiera ha entrado al kínder pero poco a poco vamos perdiendo esa independencia y esa autonomía, como mamás nos convertimos en segundo plano para darle campo abierto a nuestros hijos.

3. Mis prioridades

Todo gira entorno a lo que necesite mi bebé, si los dos necesitamos ropa adivinen cual compramos antes? Sí necesita dormir y estamos en un restaurante mientras comemos, primero lo duermo y luego termino de comer. Poco a poco una vez más nos vamos dejando en segundo plano, pero al final a todo nos adaptamos y yo a esto ya me adapte. No se si este bien o mal, pero al final disfruto cada etapa de mi vida y esta etapa toca así.

4. Mi personalidad

Lo crean o no si cambió. Antes de tener bebés era muuuuucho más cuadrada y obsesiva y hoy en día aunque lo sigo siendo y en muuuchas cosas es más marcado, en otras me aliviane cañón y más con un bebé niño. Aprendí que no pasa nada si se le cae el chupón al piso y se lo doy sin esterilizarlo, que no pasa nada si un perro (Doméstico) le chupa la cara, que tengo que aprender que se va a manchar, raspar, caer y hasta lastimar porque es parte de su aprendizaje y que hasta lo tengo que impulsar. Antes de tener bebés creía que iba a ser mucho más estricta y hoy en día me doy cuenta que me aliviane mucho más de lo que alguna vez pensé.

5. Mi habilidad para delegar

Igualiiito que con el de arriba, aprendí a delegar cosas y que las hicieran a su manera. Derek hace las cosas diferente a mí y no están mejor ni peor, aprendí que el tiene su estilo y yo el mío y tengo que respetarlo y que Sebastián lo disfrute igual que me disfruta a mí. Habrá veces (MUCHÍSIMAS) en que se me haga el hígado chicharrón pero aprendí que el también sabe lo que es mejor para Sebastián digo al final es su papá, jaja.

6. Mis necesidades

Les juro si antes me hubieran dicho que dormir 3 horas seguidas en la noche era una buena noche de descanso me hubiera reído eternamente. Hoy en día ya no necesito 8 horas de dormir seguidas para sentirme descansada, con que pueda dormir en lapsos de 3-4 horas ya la hice al día siguiente. Igual la comida, con comer 2 veces al día me conformo cuando antes si no tenía 5 buenas comidas me hubiera sentido fatal jaja.

7. La confianza en mi misma y en mi intuición

Antes, no confiaba tanto en mi instinto y en lo que yo creía correcto. Todo tenía que pasar por un filtro (Llámese mamá). Hoy en día aunque me ha costado mucho poco a poco he aprendido que quien más conoce a Sebastian soy yo, que si llora, ríe, se mueve o hace algo la que sabe que le pasa, cuando y porque al final del día soy yo. He aprendido a confiar en que se exacto lo que estoy haciendo y porque lo hago de esa forma, pese a quien le pese y me critiqué quien me critiqué.

8. Mi relación con Derek

Aunque antes de tener un bebé era increíble mi relación, hoy en día siento que es mucho más sólida que antes. Ahora realmente mi familia son mi prioridad, ellos están antes que todooo lo que pase afuera y los demás. Aunque sigo amando a mis hermanas y mis papás ahora tengo que ver primero por el bienestar de Sebastián y de Derek. Eso fortaleció muchísimo nuestro vínculo y nos hizo llevar nuestro matrimonio a otro nivel. Los dos nos apoyamos y confiamos el uno del otro sin importar que pase y creo que es es algo que no cambiaría por nada.

9. Mis aspiraciones y sueños

A pesar de que siempre dije que el ser mamá iba a llenar cada átomo de mi cuerpo y cada rincón de mi alma, al convertirme en una me di cuenta que no, y que no pasaba nada. Me di cuenta que una parte de mi siempre va a ser ambiciosa y con muuuchas aspiraciones grandes y sueños aun mayores. Cuando decidí que iba a empezar el blog mucha gente no entendía como podía querer algo más que solo ser mamá y que había decidido hacer las dos cosas, pero al final tomé la decisión yo solita y es una de las mejores que he tomado en mi vida. Aunque me encanta ser mamá y es lo que más disfruto en el mundo, el haber empezado el blog me ayudo a sentirme independiente y con un propósito como antes de tener a Sebastian. Y al final como es un blog de maternidad y de bebés me ha servido mucho también el estar en contacto con otras mamás y compartir esta experiencia con ellas.

10. Mi vida social

Antes de tener a Sebastian no había cosa que más me gustara que ir a tomarme cafés eteeernos con mis amigas, salir a cenar o a comer y de vez en cuando ir a fiestas. Hoy en día sigo disfrutando de ver a mis amigas pero de otras formas, los cafes eternos los cambiamos por idas al parque, las sobremesas de horas las cambiamos por terminar de platicar en los juegos con los bebés y las salidas a fiestas pues esas si se quitaron por completo jaja. Y no sólo los planes cambiaron sino mis amistades, he conocido muchísima gente que se ha vuelto super importante en mi vida a través del blog y soy feliz de explorar esta nueva fase en mi vida. Les juro que si les digo que antes no hablaba con nadie de lo penosa que era nadie me lo cree jaja ahora me hago amiga de todo mundo en los eventos y me encanta explorar esta nueva parte de mí!

¿Que cambios sufrieron cuando tuvieron a sus bebés o que cambios les dan miedo a las que no los han tenido? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica