Ser mamá en la era de Instagram y no morir en el intento…

Hay un millón de cosas increíbles de vivir y ser mamá hoy en día como por ejemplo que la información está al acceso de todo el que quiera, que tenemos una cámara profesional al alcance de tus manos las 24 horas del día, la redes sociales y sobre todo la tecnología. Pero al igual que tenemos acceso a todas las cosas positivas también estamos expuestos a las negativas.

En un mundo en donde lo primero que haces al levantarte es meterte a las redes sociales y para ser más específica a Instagram es muy difícil no perderse de vez en cuando. Todo el tiempo estamos expuestas a información, imágenes, blogs, y gente famosa que pueden afectar nuestras vidas de manera positiva y negativa. El ver blogs e imágenes de gente con “vidas perfectas” y las pongo entre comillas porque de verdad por más que tengan una vida padrísima y que sea justo lo que quieren nadie, repito, n-a-d-i-e tiene una vida perfecta. Siempre hay problemas, cosas que nos gustaría cambiar y algo que deseamos y no tenemos. Pues el ver a todas estas personas que exponen una vida perfecta, nos afecta y bajonea horrible, por lo menos a mi sí.

A veces no comprendemos que lo que nosotros proyectamos en un blog o en nuestras redes sociales puede tener un impacto enorme en la vida de las demás personas, por eso debemos de ser super cuidadosas con lo que subimos y sobre todo a quienes seguimos. Aparte de todo esto, se nos olvida que la vida que proyectamos todos (sí, absolutamente todos) en las redes sociales es una parte editada, pensada y planeada de nuestra vida en realidad. Todos alguna vez hemos editado una foto, hemos pedido que nos tomen una foto posando e incluso hemos puesto algo en lo que no estamos 100% de acuerdo. Y para acabar de complicar esta situación cuando vemos las redes sociales de las demás personas no procesamos que no es su vida real, entonces empiezan las comparaciones, los estándares altísimos que nos ponemos de una vida perfecta, e incluso la depresión.

Desde antes de empezar este blog, cuando estaba embarazada, me acuerdo que seguía miles de cuentas de mommy bloggers y de famosas en la misma etapa que yo, y que horror como me comparaba. Si fulana engordó solo 9 kilos, si tal tiene una mejor carriola, si ella hace ejercicio y yo no, si la otra se fue a Houston a comprar tal. De verdad no saben todo lo que pasó por mi cabeza, les juro nada era suficiente para mí. Si compraba la carriola de mis sueños ya no me sabía igual porque ya quería la que tenía una mommy blogger, ya empezaba a distorsionar mi realidad y todos mis estándares. Y ahorita que soy mommy blogger peor, porque estoy expuesta a 400 marcas, 400 cuentas, 500 mommy blogs y ya no sabes ni que es lo mejor ni que es lo que realmente quieres tú. Muchísimas veces me ha pasado que estoy necia con que quiero algo y al final me siento a reflexionar de porque quiero eso y es para competir con alguien que 1. Ni me conoce y 2. Ni le importa y ultimadamente a mí menos.

Vivir en este mundo de Instagram es super difícil si no tienes claro quien eres, e incluso a veces aunque lo tengas claro te puedes perder. Las invito a de verdad reflexionar sobre las cuentas que siguen y también a reflexionar lo que ustedes suben a sus redes sociales. Se que el decir y pedir que seamos más reales y auténticas en las redes sociales es complicado y que es difícil de lograr, pero lo que si podemos hacer es comenzar a discernir y realmente separar lo que queremos en nuestras vidas y a quien queremos de ejemplo en Instagram o Facebook. No todas las cuentas son iguales, ni todas expresan ni transmiten las mismas cosas, tratemos de buscar gente que nos llene, que nos haga mejores personas y que sus valores se asimilen a los nuestros, por ejemplo: si no son mamás fit y de verdad les causa estrés y preocupación su peso y figura, no sigan mujeres que hacen ejercicio todo el día y tienen un cuerpazo, porque lo único que va a pasar es que se van a frustrar. No porque sea malo ser una mamá fit ni porque transmitan una imagen negativa sino porque no va de acuerdo a ti. Mejor, busquen cuentas que tengan cosas en común con ustedes, que les transmitan cosas positivas y las llenen de energía y no de frustración. Y no solo eso, de verdad empecemos a darle menos importancia a las cosas que vemos en instagram o facebook, comencemos a vivir sin compararnos ni aspirar a una vida que queremos solo porque alguien más la tiene.

Vamos a usar las redes sociales para empoderarnos e inspirarnos a ser mejores día a día. Espero que por lo menos en mi cuenta encuentren esa inspiración y empoderamiento en lugar de bajonearlas.

¿Ustedes qué hacen para no perderse en este mundo de las redes sociales?Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

It takes a village

Hola!

Oigan a ver no se si les ha pasado que sienten que son super man y pueden hacer todo sin ayuda de nadie y al final terminan extremadamente frustradas y estresadas. A mi me pasa constantemente porque aparte de que soy OCD tengo un problema con el perfeccionismo también, y es terrible para mi porque soy la persona más dura conmigo misma y con los demás. Cuando alguien trata de ayudarme siento que no hace bien las cosas entonces me sale peor, porque termino peleándome con esa persona y haciéndolo todo yo. A raíz de estas obsesiones mías he tenido un sin fin de broncas y de dolores de cabeza hasta que decidí relajarme un poco más. Después de eso justoooo me salió una frase en Instagram que decía “It takes a village to raise a kid” y en español “Se necesita una aldea entera para criar a un niño” y saben ¿Que? No saben como me identifique.

Muchas veces las mamás sentimos que podemos con todo, que podemos criar al bebé, salir al super, ir a eventos, maquillarnos, hacer ejercicio, tooooodooo solitas, y al final no, no podemos. Tenemos que aceptar la ayuda. Tenemos que entender que somos humanos y que sí, si necesitamos que nos ayuden. A veces necesitamos que cuiden a nuestro hijo para ir a tomar un café, o para ir al super SOLAS y poder pasearte hooooooraaaaas y comprar exacto lo que necesitas o quieres. También hace falta que te des un descanso y que por un segundo te quites esa soberbia de “Yo todo lo puedo”. Antes las mujeres aceptaban la ayuda de todo mundo menos del marido porque al final ellos solo veían a los bebés para darles un beso y a dormir, pero siempre estaba la abuelita, la mamá, la suegra, la tía (Obvio pura mujer) pero mínimo ayudaban y se sentían protegidas. Hoy en día hay tantas mujeres que conozco (Incluyéndome) que no aceptamos la ayuda de nadie.

También lo crean o no para los niños es importante conocer y estar en contacto con su familia, saber de donde vienen, sus ancestros e identificarse con su tribú. Al final del día seamos mamás casadas, solteras, divorciadas etc. los niños deben de conocer la historia de nuestra familia y la de su papá. Esto les ayuda a los niños a tocar base y desarrollar la seguridad necesaria para afrontar la vida. Si tu no le platicas a tu hijo de donde viene el siempre va a sentir un vacío inexplicable en su alma, todos tenemos familia y debemos saber que nos conecta con ellos.

Además es importante que entendamos que para que tu bebé este bien primero tienes que estar bien tú, que no importa que tan perfeccionista y obsesiva eres si vives al borde del precipicio porque no dejas que te ayuden. Que a veces también nos equivocamos y no pasa nada pedir ayuda y que muuuuchaaaas otras también necesitamos que nos den un respiro de nuestros hijos. También me encontré otra mega frase aquí que decía “What I love the most: Being with my kids, What I also love the most” Being without them” “Lo que más disfruto en el mundo: estar con mis hijos, y lo que también más me gusta en el mundo: Estar sin ellos” ¿Que tan cierto es esto? Y seguro la mitad de ustedes se siente mega culpable de admitirlo jaja. Ya bastaaaa de ponernos estereotipos de mujeres inalcanzables, de vidas perfectas que vemos en redes sociales y de creer que somos superiores a todo mundo porque podemos ir al super, cocinar, lavar, cuidar a tu bebé e ir al gimnasio en un solo día.

Tengamos un poquito más de humildad y aceptemos la ayuda de quien venga, y bajemos también nuestros estándares cuando lo hagamos. Si un día le dejas el bebé a tu mamá y no durmió pues ni modooo no pasa nada. Si le dejas el niño a tu suegra y le dieron chocolate a morir, pues ya tendrán una noche de pijamada tu esposo tu bebé y tu jaja. De verdad encuentren a su tribú, no necesariamente tiene que ser familia pero si alguien que les eche la mano de vez en cuando.

¿A ustedes les ha pasado? ¿Como se sienten cuando piden ayuda? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo

Besos,

Domenica

Maternidad sin culpa ¿Se puede lograr?

Desde que te enteras que estás embarazada o incluso desde antes no me dejarán mentir que el primer sentimiento que te da justo después de esa felicidad absoluta que invade tu cuerpo es: la culpa: Culpa si la prueba de embarazo salió negativa, seguramente algo no estoy haciendo bien, o tengo un problema. Culpa si antes de saber que tenías a esa bolita de células dentro de ti te pusiste una borrachera de miedo o incluso si nada más te tomaste una cerveza. Culpa si cuando vas con el doctor te dice una lista infinita de cosas que debes o no comer y te das cuenta que oops, ayer te comiste un sushi y no sabias que estaba prohibido. Culpa si de repente se te olvido tomarte el ácido fólico ( a pesar de que llevas 3 meses tomándotelo sin parar) Culpa si hablas con tus amigas y ellas hacen las cosas completamente diferente a ti y te pregunta si cómo estás haciendo las cosas está bien o vas a ser la peor mamá del mundo.

No se porque, las mujeres en general tenemos un chip grabado en el cerebro de que debemos de ser perfectas, y si no lo somos debemos de sentirnos mal por ello. Esto va más allá de la maternidad, cómo hijas, como pareja e incluso como profesionistas tenemos un gen de la mujer perfecta dentro de nuestro ser. En cambio, para los hombres es mucho más sencillo entender que no son ni deben ser perfectos. Claro que la culpa no es de ellos, es de años de educación que hemos recibido a lo largo de la historia de nuestra sociedad.

Desde que comencé este camino de la maternidad, la realidad es que, a pesar de saber que no debía de sentirme culpable, lo sentí y muchas veces incluso lloré por ello. La realidad es que mi proceso no ha sido perfecto, subí más kilos de los que puedo contar con una mano, me he sentido frustrada y culpable más veces de las que puedo recordar y eso que no llevo ni la mitad del camino andado. Muchas veces la culpa que sentimos nos inhabilita a seguir adelante, a creer que todo va a estar bien. Si algo he aprendido estos últimos meses es que no importa como lo hagas o incluso que hagas si tu crees que es lo mejor para tu bebe, seguramente estás bien.

Tenemos que dejar de sentirnos culpables, de dejar de creer que todo lo que hacemos esta mal, porque les aseguro que el 99% de las veces no lo está. En lugar de juzgarnos y de compararnos con otras mamás a través de las redes sociales o incluso atacarnos directamente por hacer las cosas diferentes, deberíamos de ayudarnos y empoderarnos. ¿Qué importa si una mamá le quiere dar pecho hasta los 5 años a su bebé, o sólo los primeros 6 meses? ¿Qué mas da si duerme con su bebé en la cama o lo durmió en un cuarto separado desde el principio?

Dejemos a un lado los juicios y apoyémonos unas a las otras. Esa es la principal razón por la que cree este blog y espero que ustedes me ayuden. La culpa la sentimos todas en todo momento, pero si nos apoyamos y no nos sentimos solas poco a poco esa culpa va a ir tomando otra forma.

¿Ustedes de que se sienten culpables? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

Mamá del siglo XXI

Antes de convertirme en mamá siempre dije que cuando me convirtiera en una me iba a llenar tanto que no iba a necesitar nada más. Una vez que me convertí en mamá de Sebastian y después de varios meses de dedicarme de lleno sólo a él me di cuenta que no era lo único que quería en mi vida. No porque no fuera lo suficiente, no porque no fuera gratificante ni un trabajo de tiempo completo, sino porque como mujer del siglo XXI siento que tenemos un chip y una necesidad de independencia y de realización profesional diferente.

Siento que como mujeres que estudiamos, que nos preparamos de manera profesional y que hemos trabajado antes de convertirnos en no sólo mamás sino también en esposas, creo que tenemos esa espinita de tener algo nuestro grabado en el ADN. Por eso siento que hay un boom tan grande de mommy bloggers, de “ladies” con negocios propios, de mujeres que día a día buscan algo suyo aparte de la maternidad. También reconozco que existe otro porcentaje (igual de grande) de mujeres que si quieren ser sólo mamás y les aplaudo, no me lo tomen como ataque ni mucho menos. Simplemente hablo de este porcentaje de mujeres que buscan realizarse de manera profesional de la mano de ser mamás.

Créanme que para mi también llegó como balde de agua fría el darme cuenta que una parte de mi (Ambiciosa y determinada) no estaba realizada con sólo ser mamá. Que todo eso que soñé no era suficiente para mí y me sentí super culpable. Me tarde muchas semanas y meses en aceptar que quería empezar el blog y que quería “trabajar”. Para mí mamá creo que fue aun más shockeante que iba a dedicarme a algo más que sólo ser mamá.

Cuando nos convertimos en mamás siento que una parte de nuestro ser se queda en pausa y creemos que esto va a durar toda la vida, que nuestros hijos nos van a necesitar siempre, que siempre vamos a estar cansadas, dedicadas al 100% al cuidado de nuestros hijos, y muchas no comprendemos que tarde o temprano ellos van a salir adelante, ellos ya cada vez nos van a necesitar menos y nosotras nos podemos quedar estancadas en este loop. Creo que por eso es tan importante tener no sólo una vida de pareja sana sino también una “vida profesional” sana. Y le pongo comillas porque no necesariamente es un trabajo de 8 am-8 pm o un negocio propio, sino encontrar algo que nos llene esa parte de nuestro ser. En mi caso, encontré eso en el blog. Hay otras mujeres que lo encuentran vendiendo cosas que hacen ellas, otras más planeando cosas y así hay mil y un opciones para todas las que lo quieran y deseen.

Este tema no es fácil, es sumamente complicado encontrar el balance perfecto entre la maternidad y ser una profesionista. En mi caso, ha sido complicado encontrar el balance entre no descuidar a Sebastian y poder dedicarle tiempo al blog. Aunque parezca fácil no lo es, a veces necesito enfocarme y escribir o ir a eventos y es difícil hacerlo sin llevármelo entre las patas. Apenas esta semana me cayó el veinte que no puedo ir a todos los eventos que quiero ir ni puedo estar 24/7 contestando correos y comments en redes sociales. Literal me tuve que poner un hasta aquí y centrarme en lo que realmente quiero y me importa en estos momentos. Platicando con Derek me di cuenta que ahorita necesito darle prioridad al tiempo que paso con Sebastián y a sus horarios y rutinas, que por mas que quiera no puedo ir a todos los eventos que quiero ni hacer todo lo que me piden, que aunque parezca que le estoy poniendo una pausa a mi blog que solo tengo que ir un poco más despacio.

Este estira y afloja es parte de lo que nos toca como mamás también, nadie les dice eso a los esposos al final del día. Pero también creo que esta dinámica en la que el hombre se dedica sólo al trabajo esta cambiando, ahora ves más esposos y papás que van a comer a sus casas para darles un break a las mamás y estar con sus hijos. En las juntas de papás de los colegios, ya no sólo van mamás sino que se ven a los dos papás ahí a pesar de que es a medio día o en la mañana. Poco a poco los hombres también comienzan a impulsar esta parte emprendedora de las mujeres de hoy en día. Cuando le propuse a Derek empezar mi blog lo primero que me dijo fue: “¿Y cuando seas super famosa que vamos a hacer?” jaja (Tiene mucha fe en mi, déjenlo jaja) pero nunca me trató de convencer de no hacerlo sino que desde el primer momento me apoyó. Hablando con amigas muchas me han dicho lo mismo que su esposo no solo acepta sino también las impulsa en este sentido, y otras muchas que su esposo no está de acuerdo en que trabajen. Estos cambios que está viviendo nuestra sociedad no son de un día para el otro y no todo mundo cambia al mismo ritmo, pero creo que hemos avanzado mucho en los últimos años.

También agregándole al tema es que la vida se ha encarecido muchísimo en estos últimos años, lo que para nuestros papás era regalado conseguir con un sólo sueldo hoy en día apenas se logra con dos. Ya existen miles de acuerdos y distribuciones de gastos del hogar y cada quien sabe lo que está dispuesto o no a aceptar. Hay parejas y familias en donde sólo el hombre paga los gastos, otras que se divide en 50/50, y así hay muchas combinaciones aceptables. Entonces a veces este tema de vida profesional no es por decisión propia sino también por necesidad, y eso no lo hace ni menos válido ni menos importante.

Cada una sabe lo que le llena el alma como muchas veces se los he dicho, el chiste es ser honestas con nosotras mismas y pensar en un futuro (lejano pero no tanto) sin hijos, porque algún día va a llegar. Pensar en las cosas que nos hacen felices y saber que tenemos más opciones que sólo ser mamás sino que podemos combinarlo y tener una vida de pareja y profesional.

¿Ustedes que piensan? ¿Cómo han encontrado este balance entre la vida de mamá y la profesional? ¿A alguien más le pasó como a mi en donde creyeron que solo ser mamás iba a ser suficiente y resulto que no? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

Carta a mí antes de convertirme en mamá…

Querida Dome,

Sé que estás muy inquieta últimamente, que ya sientes esa necesidad y esas ganas de convertirte en mamá, pero tranquila. Muy pronto vas a tener en tus brazos a una cosita tan pero tan chiquita que te va a recordar lo enorme que es tu corazón. Pero antes de que llegue quiero pedirte y recordarte unas cosas:

Te quiero pedir que te calmes y respires un poco, que disfrutes de todas esas cosas que en pocos meses ya no vas a poder disfrutar como antes. Que cuando te estes bañando apurada porque vas tarde a algún lugar, respires. Que te tomes el tiempo de bañarte y de sentir el agua caliente cuanto tiempo quieras, porque pronto, ya no va a ser así. Que cuando vayas a comer a un restaurante disfrutes de la comida caliente y que comas tan despacio como te es posible, porque en pocos meses ya no vas a saber lo que es eso. Que cuando no quieras salir de la casa y quedarte tirada todo el día viendo películas lo disfrutes al máximo, pronto te vas a dedicar a ver Babytv y a entretener a un chiquito.

Recuerda que a pesar de que es tu sueño de toda la vida tener un bebito en tus brazos, no dejes a un lado todo lo demás por enfocarte en eso. No dejes de soñar y creer que puedes hacer más cosas que solo ser mamá, se que ahorita sueno como loca, pero pronto lo vas a comprender. Lee libros y estudia cosas nuevas, encuentra hobbies y cosas que quieras hacer para ti antes de que llegue el bebé, para que cuando lo haga, te sientas plena y satisfecha con esa otra parte de ti que no perdiste por convertirte en mamá. Sé que crees que el sólo ser mamá te va a llenar todas esas partes de tu alma, pero tienes un alma muy ambiciosa y soñadora, esa parte necesita encontrar algo que la haga feliz, de esa forma tu vas a sentirte completa y plena.

Deja de leer y de enfocarte tanto en sólo tener un bebé, platica del clima y de otras cosas con la gente a tu alrededor, cuando realmente estes embarazada van a pasar 9 meses de sólo hablar de eso. Por ahora, pregúntale a tus amigas y familia que como están, que pasa en su vida, a tus hermanas escúchalas realmente y emociónate con todos sus grandes proyectos. A Derek impúlsalo a alcanzar sus sueños y cuando llegue esa oportunidad de trabajo que tanto le da miedo tomar, tranquilízalo y hazle saber que todo va a estar bien.

Conéctate con Derek otra vez y hazlo sentir importante en tu vida, no sólo para tener un bebé sino como el amor de tu vida y tu esposo. Es importante que los dos se sientan realmente conectados y amados, habrá veces que sólo quieras estar con el para tener un bebé, pero dense un break. Vayan a cenar cuantas veces quieran en estos meses (Eventualmente se les va a acabar el chistecito) vayan al cine y platiquen hasta que se les cierren los ojos del cansancio. Ríanse y recuerden porque están juntos.

Y por último no te pierdas, recuerda quien eres antes de ser mamá. Recuerda que sigues siendo Domenica, aunque ya estés embarazada o sea en lo único en lo que puedes pensar. No te olvides de cuidarte a ti misma y de disfrutar esta etapa sin bebé, que ya pronto se te va a acabar.

Besos,

Domenica

Ser pareja o papás, ¿Cuándo se volvieron excluyentes?

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No saben cuantas veces oí antes de tener a Sebastián: “Cuidado y no descuides a tu marido, es muy importante que siga siendo tu prioridad” y no saben cuanto me chocó oírlo. Es como si las mujeres a fuerza tuviéramos que poner como prioridad a la pareja o a nuestros hijos antes que nosotras, que es obvio que lo haces (Muy mal, pero es cierto) pero no tienen porque decírtelo. Alguna vez mi mamá me dijo que gran parte de los problemas de las parejas cuando tienen hijos es que la mujer se vuelca a cuidarlos y los hombres se dedican a hacer una vida aparte, y creo que tiene muchísima razón. Cuando nos convertimos en mamás es cierto que nuestro mundo gira en torno a un bebito, pero no sin justificación. Al final del día, ese bebé depende de ti para darle de comer, cuidarlo, protegerlo y enseñarle el mundo. Tu vida va a girar entorno a él porque depende física y emocionalmente de ti. No podemos creer que nuestro mundo no va a cambiar porque te digan que tu prioridad tiene que ser tu esposo, a el no le va a pasar nada si no le haces de comer, a tu bebé sí.

Sí, los primeros años de tu vida vas a tener que dedicarle la gran mayoría de tu tiempo pero, ¿Por qué solo tu? Cuando decidieron tener un bebé lo hicieron en pareja, cuando se casaron lo mismo, ¿Por qué tendría que ser diferente criarlo? Por supuesto que las mamás tenemos un rol mucho más activo en la vida de nuestros hijos porque la gran mayoría ya sea que se quede a cuidarlo o tenga un trabajo, los niños siempre van a necesitar más a su mamá. Pero eso no significa que los papás no deban de tener un rol activo en la crianza, hoy en día la sociedad ha evolucionado tanto que los hombres ya tienen hasta permiso de paternidad, para poder hacerse cargo de sus bebés al nacer.

Pero creo que va más allá de las responsabilidades y obligaciones de cada papá, tiene que ver más con la comunicación y siempre estar en el mismo canal. Cuando no tenemos bebés la vida en pareja es mucho más sencilla, hacemos lo que queremos en el momento en que queremos, nos vamos de viaje, salimos de antro o a cenar, podemos estar un domingo sin movernos de la cama los dos solos, y siento que eso se pierde un poco cuando nace nuestro primer bebé. Las cosas se vuelven mucho más planeadas, tenemos que checar tiempos y ver a que hora le toca comer, dormir, bañarse etc. Ya la espontaneidad se pierde y todo casi casi es con previa cita, es como: “Hoy a las 9 ya que se haya dormido el bebé tu y yo tenemos una cita para cenar” jaja ¡Que horror! Siento que eso es lo que más le cuesta a las parejas entender, que ahora ya no todo gira entorno solo a los 2, sino que ya son 3. Y queramos o no, el tercero en esa relación, por lo menos los primeros meses de vida, va a ser la prioridad.

Cuando hablamos de los roles de la pareja, la gran mayoría le atribuye a la mujer el cuidado de los niños y del hogar, y el hombre esta libre para salir y conquistar el mundo. El problema de ese arreglo es que muchas veces hacemos vidas aparte en lugar de hacer una vida juntos. La mujer esta completamente metida en la casa y el hombre sale y hace su vida. Cuando los dos están involucrados en la crianza de los niños, esto se ve reflejado en la estabilidad emocional de los bebés y de la pareja, existe una complicidad única entre los papás y al final los une mucho más como pareja.

Creo que es importante que este tema se platique antes de embarazarte o por lo menos una vez que ya estes embarazada, para que no se creen problemas que se pueden hablar y solucionar desde antes. Cada quien conoce a su pareja y se conoce a si mismo, es fundamental que se definan las responsabilidades de cada quien desde antes y de esa forma evitar conflictos una vez que nazca su bebé. Por ejemplo: ¿Van a trabajar los dos, o solo uno? ¿Quién va a estar encargado de bañarlo, darle de comer (Si es fórmula o más adelante), de cambiarle los pañales, etc.?

Antes de tener a Sebastian, Derek y yo platicamos mucho de como queríamos que fuera nuestra relación después de que naciera nuestro bebé. De como queríamos disfrutar de esta etapa juntos y que teníamos que entender que al ciclo de espontaneidad le íbamos a poner pausa. Que al principio iba a ser difícil entender que no podíamos hacer toooodo lo que queríamos hacer justo cuando queríamos, que a lo mejor nos perderíamos fiestas, comidas, viajes y hasta amigos pero que si estábamos juntos en esta etapa todo iba a estar bien. Al final del día, la vida son ciclos y etapas que se unen, y tenemos que comprender que no porque termine una quiere decir que no vamos a disfrutar la siguiente.

Hoy, Derek y yo disfrutamos más que nunca estar juntos solitos cuando se duerme Sebastian, y también juntos los 3 cuando está despierto. Ahora los sábados se volvieron día familiar y buscamos hacer actividades para disfrutar los tres. Los viajes que tenemos planeados los hacemos entorno a actividades que le puedan gustar a Sebastian y que realmente las podamos disfrutar juntos en familia. Sí, a lo mejor ahorita no tenemos viajes planeados los dos solos, porque yo soy de la idea de que nadie tiene que hacerse cargo de tus hijos mas que tu, pero a lo mejor en un futuro cuando Sebastian ya no dependa tanto de nosotros, los haremos. Y en lugar de salir a cenar pedimos take out,  vemos las películas que están en el cine meses después y nos vamos temprano de las fiestas y comidas, pero todo eso vale la pena si lo hacemos juntos los dos. No porque seamos papás quiere decir que dejemos de ser una pareja, o que porque cambie la relación a fuerza tiene que ser algo negativo. Recuerden que tenemos que fluir con la vida y no resistirnos a los cambios, un bebé siempre va a cambiar lo que conocíamos antes, pero si fluimos con este cambio y lo hacemos juntos como pareja al final, todo va a ser para mejor.

¿Ustedes como sienten que ha cambiado su relación? Platíquenme en mis redes sociales o aquí abajo en los comentarios.

Besos,

Domenica

Hacer las paces la lactancia y de paso con el biberón

Post

Hola!
He querido escribir de este tema desde hace un tiempo porque que a pesar de que vivimos en una sociedad mucho más abierta e incluyente, es cierto que también nos juzga por no hacer lo que está bien visto en esos momentos.

Hoy quiero que hagamos las paces con el biberón, porque a pesar de que la lactancia es la mejor opción según todos los expertos, hay veces que no es la mejor opción para todas las mujeres. Existen mujeres que lloran, sufren y no toleran la lactancia, otras muchas que por cuestiones médicas tampoco les baja la leche y no hablemos de las que por necesidad no pueden estar con su bebé todo el tiempo y deben de recurrir a un biberón o quizá que tuvieron que complementar con fórmula. ¿Acaso eso las hace peores mamás? O peor tantito ¿Un fracaso como mujeres? Hoy en día creo que a los ojos de todas esas mujeres que tuvieron una lactancia exitosa sí lo son. Por eso escribo este post, para hacer las paces con el biberón y reivindicar a esas mujeres que por distintas razones decidieron/quisieron/pudieron no darle pecho a sus bebés, no las hagamos víctimas de críticas y de juicios. Al final del día como siempre lo he dicho debemos seguir nuestra intuición, y saber que estamos haciendo lo mejor para nuestro bebé. ¿Y les digo algo? No podemos hacer algo más, porque si pudiéramos hacer algo mejor, lo haríamos.

A pesar de estar 100% a favor de la lactancia, y que yo llevo dando pecho 4 meses, hay veces que le he dado biberón a mi bebé. Que a pesar de que he tratado todo para darle solo pecho de vez en cuando Sebastian no quiere tomar de el, o no se llena con lo que tengo y he tenido que darle fórmula después. ¿Eso me hace mala mamá? ¿Buscar la mejor solución para que mi bebé crezca sano y no se quede con hambre? Desde que nació mi bebé siempre he tenido esa duda en mi cabeza, enjuiciándome como mamá. Y estoy segura de que no soy la única. Es horrible que todas las mamás cuestionemos si hacemos las cosas bien o no basadas en las opiniones de las demás, de lo que pensarán el doctor, mis amigas, mi mamá, la sociedad en general, en lugar de ver si tu bebé está sano, es feliz y crece mes a mes. Me encantaría que a partir de hoy fuéramos más compasivas y comprensivas, que en lugar de juzgar entendiéramos y en lugar de criticar, aplaudiéramos el trabajo de todas, sí de todas las mamás del mundo.

Por eso hoy quiero hacer las paces con la lactancia y de paso con el biberón: Pido una disculpa por juzgar y hablar mal, por frustrarme por una toma sin pecho, agradezco el alimento para mi bebé sin importar de donde provenga que hace que crezca sano y feliz y que gracias a que existe el biberón puedo salir de vez en cuando a algún lugar sin Sebastian. Le agradezco a mi cuerpo todo el esfuerzo que hace por generar la leche suficiente para él, y está bien si no he podido dar más. Y por supuesto, me perdonó y prometo no ser tan dura conmigo, se que al final soy la única y perfecta mamá para Sebastian.

Besos,

Domenica